Nuestros mayores que viven solos luchan contra el miedo e incapacidad

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Updated: abril 13, 2020

La Concejalía de Bienestar Social anima a los ciudadanos a contactar con nuestros mayores de forma rutinaria para ayudarles a combatir esos sentimientos y transmitirles que no están solos

La Concejalía de Bienestar Social, a través de su gabinete psicológico, ha informado que desde que empezará el estado de alarma la asistencia prestada a los mayores que viven solos se ha centrado fundamentalmente en cuestiones relacionadas con la percepción real del sentimiento de soledad,  de incapacidad física y el miedo al contagio. Por este motivo, desde la concejalía animan a todos los ciudadanos a contactar telemáticamente con nuestros mayores de manera rutinaria como parte esencial para ayudarles a combatir esas emociones.

“Que algo les suceda y nadie se entere y el pavor a contraer la enfermedad son dos de las principales emociones experimentadas, hasta tal extremo que, en ocasiones, les paraliza y pueden llegar incluso a no finalizar una compra. Esto les genera un estado de indefensión al sentir que como están solos no pueden hacer lo que desean. Tienen una percepción repentina de sí mismos como de “viejos o viejas”, entendido como personas mayores que no pueden valerse por sí mismas”, apuntaba Jorge Sepúlveda, psicólogo de la concejalía.

De esta manera, hasta el momento en que se decretó el estado de alarma y el consecuente aislamiento de las personas, para nuestros mayores el hecho de vivir en soledad y desenvolverse por sí mismos suponía un motivo de satisfacción personal. A raíz del confinamiento el “estoy solo” se torna en “me siento solo” y esa pérdida de contacto social real “deriva en una introspección nada recomendable pues ponen el foco de atención en las dolencias físicas propias de la edad y comienzan a verse incapacitados para realizar actividades que antes realizaban con normalidad”, revela el experto como una de las principales consecuencias del confinamiento .

Por este motivo, desde la concejalía trabajan diariamente para reducir esa percepción de incapacidad irreal que es una consecuencia directa del aislamiento social y el miedo. Así, los profesionales médicos ponen el foco en hacerles tomar conciencia de todas las actividades que son capaces de hacer y que ya llevaban a cabo antes de decretarse el estado de alarma.

“Establecimiento de objetivos diarios con metas que refuercen el sentimiento de capacidad, dirigir la atención al momento presente, rutinas diarias de comportamiento y aseo del hogar y personal, elementos de ocio y distracción, ejercicio físico y sobre todo el mantenimiento del contacto social a través de medios telemáticos son, entre otras pautas de asesoramiento psicológico, las recomendadas para nuestros mayores así como la importancia de evitar poner la atención en un futuro incierto para todos.