La crisis del PP de Orihuela se agudiza con la ausencia del pleno de cuatro ediles

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Updated: junio 28, 2017

Dámaso Aparicio, Begoña Cuartero, Sofía Álvarez y Noelia Grao, no han acudido esta mañana al Pleno Extraordinario celebrado en Orihuela al parecer porque «estaban enfermos», una rara enfermedad que tan solo padecen los concejales cercanos al presidente local en funciones, mientras los más cercanos al alcalde Emilio Bascuñana estaban «sanos» y en sus sillones esta mañana, quizás porque al ser médico el primer edil «pone el remedio antes que llegue la enfermedad».

Con esta ausencia se hace más patente la crisis interna del partido de la gaviota en la esquina del pavo. Primero porque los últimos cambios realizados por Bascuñana no han gustado a Aparicio y alguna que otra concejala y segundo porque las elecciones a presidente local están a la vuelta de la esquina, nunca mejor dicho y el pulso entre afines a Bascuñana y Aparicio está servido aunque aparezca Andrés Ballester como «árbitro».

Tras el intento de acercamiento de Dámaso Aparicio y la negativa de Víctor Valverde, ahora el presidente en funciones da un giro y mira con buenos ojos a Ballester intentando un pacto que deje fuera de combate a los afines al alcalde.
El próximo día 3 de Julio podrán participar en la elección de presidente del Partido Popular de Orihuela todos aquellos militantes que hayan abonado la cuota cuyo plazo termina el día 30 de Junio.

El sueño de los 7.000 afiliados es solo eso, un sueño ya que las divisiones internas hicieron mella primero con «fugas» a Centro Liberal y posteriormente a Ciudadanos y el evidente alejamiento de Bascuñana y Aparicio es más que notorio por lo que aunque quedarían dos años para las elecciones locales, si no hay algún tipo de acercamiento o acuerdo va a ser muy difícil soportar lo que queda de legislatura con un partido dividido que gobierna «dejando hacer» a Ciudadanos a sus anchas.

Por otra parte, los militantes saldrán de los bajos de la sede en la Avenida Príncipe de Asturias, ya que tan solo quedan los recuerdos de los mejores momentos de mayorías absolutas y también de alguna que otra chapuza en las últimas a presidente donde Pepa Ferrando salió vencedora y desde Valencia como hizo Jesucristo con los panes y los peces, repartieron los panes para Dámaso Aparicio que de secretario «subió al trono» como presidente en funciones y no piensa bajarse de él sin «pelearlo», mientras los peces fueron para Emilio Bascuñana que al no controlar íntegramente el partido ha visto cómo algunos peces se han quedado en el río y otros se han ido a una charca cercana.

El próximo lunes, con nuevos protagonistas y nuevo escenario saldrá de las urnas un nuevo presidente que tendrá mucho trabajo para intentar unir lo que a lo largo del tiempo se ha ido desuniendo en un partido que en Orihuela ganaba las elecciones «sin bajarse del autobús».