Compromís propone cambios estructurales en el Gil Albert tras la opaca dimisión de su dirección
La coalición propone un estudio para elaborar un nuevo organigrama profesionalizado, dado que el actual dirige cerca del 70% de su presupuesto a consolidar la masa salarial de una estructura de cargos que en varios casos no tienen ninguna afiliación cultural o científica conocida.
2 de marzo de 2021. Compromís ha presentado al pleno de la Diputación de Alicante una moción para impulsar la regeneración de uno de los organismos autónomos de la institución, el Instituto de Cultura Juan Gil Albert, cuya dirección dimitió recientemente en bloque por irregularidades a las que apuntó la coalición y que todavía no han sido explicadas.
La revisión que plantea Compromís tiene como base dotar a la investigación , la promoción cultural y la divulgación de las ciencias jurídicas y sociales un papel hegemónico dentro de unos presupuestos que en la actualidad no dedican más de un 30% a estos aspectos.
Para ello y entre varias medidas, la coalición propone un estudio para elaborar un nuevo organigrama profesionalizado, dado que el actual dirige cerca del 70% de su presupuesto a consolidar la masa salarial de una estructura de cargos que en varios casos no tienen ninguna afiliación cultural o científica conocida y su mayor mérito parece ser la pertenencia o militancia en los partidos que actualmente gestionan la institución.
“Es patente que existe una disfunción presupuestaria alarmante en la proporción destinada anualmente de forma directa a la promoción y realización de trabajos de investigación científica y promoción cultural. El gasto burocrático derivado de la rutina de trabajo del organigrama propuesto son desproporcionadas en comparación al resultado de los objetivos estatutarios. Y hace falta un revisión profunda en ese sentido para revertir esta tendencia”, ha considerado Gerard Fullana, portavoz del grupo.
Dos años de polémica
La reciente dimisión en bloque del equipo de dirección del Gil-Albert ha sido el colofón a dos años de polémica salpicada por el clientelismo en la selección del personal directivo. Desde la institución ya se intentó dejar fuera a los valencianistas de la conformación de la comisión de control de la que depende el organismo autónomo, decisión que recurrió Fullana. Fue precisamente una intervención de Fullana la que puso el foco sobre el contrato de renovación de imagen del instituto que acabó con la dimisión de la directora y su personal de confianza.
