Regimio Soler, artista alicantino, al fin tiene una placa homenaje en la que fuera su casa y taller, en Benalúa

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Updated: julio 17, 2018

Tras dos años de espera, el artista al fin cuenta con su merecido homenaje. El alcalde ha querido destacar que «después de tanto, no podíamos sino otorgar un pequeño reconocimiento a su trabajo y su obra enmarcándolo en nuestra memoria y en esta calle donde vivió la mayor parte de su estancia, próximo a su taller y tienda de manualidades y en la que los benaluenses se han reunido durante años para aprender técnicas de pintura y decoración». «Aquí permanecerá siempre el recuerdo de Remigio Soler, que al igual que con su retrato en forma de ninot indultat de la Casa de la Festa, quedará inmortal en su barrio y en nuestro Alicante».

Soler dijo adiós a una vida marcada por la lucha (huérfano de padres a los 9 años, residió en el hospicio) hasta que ingresó en la escuela de Bellas Artes de Alicante. Más tarde viajó a Barcelona, donde amplió sus conocimientos del dibujo. Después regresó a Alicante, su tierra, la que hay detrás siempre de su obra, donde se encuentra toda su vida y personalidad. Y que resulta imposible de comprender sin el papel de su madre y su esposa.

Además, participó en el mundo de las Hogueras como diseñador y constructor. Las esculturas de Remigio Soler se encuentran en muchas iglesias como la imagen de Cristo de la parroquia de San José de Calasanz, de la Virgen del Remedio, de la iglesia de las Lomas de Juan XXIII y de la capilla del Hogar Provincial de la Diputación de Alicante, en la que se conserva también una talla de la Virgen.

Era un genio poco reconocido, al menos así lo aseguran muchos de los expertos consultados, aunque inmensamente querido en su barrio de Benalúa. «Era un personaje de la calle. Siempre se le encontraba cuando se le buscaba. Siempre alegre y colaborador, sonriente, feliz», apunta Manel Blasco, del colectivo del barrio.