Tescoma implanta el uso de baterías para el almacenaje de energía solar en su fábrica de Alicante ante las deficiencias en la red eléctrica
Estas baterías industriales suplen las carencias producidas por las subidas y bajadas en la tensión del polígono industrial en el que se encuentra la empresa
El fabricante de utensilios de cocina para el hogar y el profesional, Tescoma, se ha visto obligado, ante las deficiencias en el suministro de energía eléctrica, a incorporar a sus instalaciones baterías para almacenar parte de la energía solar producida por su instalación fotovoltaica, una oportunidad que se abre a las empresas tras la aprobación de la Estrategia de Almacenamiento Energético.
La red eléctrica del Polígono Industrial Riodel de Mutxamel, en el que se encuentra la sede de la empresa, tiene importantes carencias, lo que produce cambios en la tensión, un hecho que puede perjudicar a la maquinaria y la producción. Ante esto, y tras la instalación de una cubierta solar en sus instalaciones a finales del pasado año, Tescoma ha decidido dar un paso más y apostar por el uso de baterías que almacenen la energía solar para que pueda ser utilizada en cualquier momento del día, no solo cuando hay sol, y, por tanto, no dependa de la red eléctrica.

La empresa ha instalado ocho baterías de 2,56 kWh cada una, lo que hace un total de 20.48kW de capacidad, formadas en dos torres de cuatro módulos. Con un voltaje nominal para cada uno de ellos de 409V.
Gracias a estas baterías, además de suplir las carencias en la instalación eléctrica, se linealiza la producción de la fotovoltaica, independientemente de la meteorología o de las horas. Pero también es una fuente de ahorro, pues la energía tiene diferentes costes según los tramos horarios, y más con la entrada en vigor de la nueva normativa el 1 de junio, y al poder almacenar la energía conseguida a menor coste, puede usarse en horarios donde se compraría a mayor precio.
“La posibilidad que se abre al poder almacenar la energía solar que producimos en nuestros negocios para consumirla cuando necesitemos abre nuevas vías. Por un lado, empresas como Tescoma, pueden evitar que subidas o bajadas de tensión en la red eléctrica alteren la producción, pero, además, consiguen importantes ahorros al almacenar energía generada y consumirla en las franjas horarias más convenientes según las tarifas y los horarios de cada compañía”, ha comentado Luis Navarro, gerente de Cubierta Solar.
La cubierta fotovoltaica de Tescoma ha sido instalada por la empresa Cubierta Solar y cuenta con 26’60 kWp. Gracias a ella la empresa puede ahorrar unos 3.839 € al año y reducir sus emisiones de CO2 de 20 toneladas anuales.
Tescoma ha apostado también por la movilidad sostenible e instalará un punto de recarga de coches eléctricos. Este punto de recarga dará servicio a empleados y clientes. Con el coste de la energía fotovoltaica, un vehículo eléctrico medio que consume 15kWh/100km, tiene solo un coste de 25,5 céntimos de euro a los 100km.
